GEOGRAFÍA Y MEDIO AMBIENTE
El departamento de Cusco se encuentra ubicado en la zona suroriental del país, enclavado en la Cordillera de los Andes. Tiene zonas de sierra y selva dentro de su territorio. Su capital, la ciudad del Cusco, se ubica a 3,399 metros sobre el nivel del mar.
Las planicies, laderas y montañas que forman el valle del Cusco fueron producto de un gran levantamiento tectónico que definió los perfiles del territorio montañoso de los Andes. Posteriormente el valle se transformó en el lecho de un gigantesco lago glacial que, al desaguar en dirección sur, dejó un fértil suelo para quienes ocuparían después este territorio.
Laguna Urcos
Clima
El clima es tropical en la parte norte del departamento, como en la provincia de La Convención, donde se registran altas temperaturas y elevada humedad durante todo el año. Las precipitaciones son abundantes en el verano austral. En los bosques de ceja de selva, el clima es templado cálido y húmedo; es templado con atmósfera seca en las altitudes medias de los Andes, por encima de los 2,000 metros sobre el nivel del mar; es templado frío en las punas o altas mesetas andinas, por encima de los 4,000 metros sobre el nivel del mar; y frío en la muy alta montaña andina, que corresponde a las cumbres perpetuamente cubiertas de hielo y nieve.
En las zonas altas el clima presenta noches frías y mañanas templadas, mientras que las estaciones se dividen en períodos seco y húmedo. La temperatura promedio anual es de 11°C, pero en las zonas de selva supera, a veces, los 25°C[1].
En general, en el Cusco la diferencia en las estaciones del año no es notoria, pero tiene dos épocas bien definidas: de lluvias (de noviembre a marzo) y de secano (de abril a octubre). En la capital, la temperatura media anual fluctúa entre los 11°C y los 13°C. En los días soleados, la temperatura alcanza los 20°C[2].
Campiña Piuray.
Relieve
El Cusco posee un paisaje de fuertes contrastes. Este paisaje combina elevados alineamientos de montañas con dilatados altiplanos y mesetas de relieve suave, así como con profundos valles y cañones. La Cordillera Oriental de los Andes, columna vertebral de este departamento, ha sido vigorosamente erosionada por el complejo sistema de cursos de agua que drenan hacia la selva y por los glaciares que en los últimos miles de años tuvieron una inusitada actividad. De la antigua Cordillera Oriental hoy quedan tres cadenas de montañas que, en líneas generales, se orientan de sureste a noroeste:
- La cadena de Vilcabamba, que define los sistemas hidrográficos del Urubamba y el Apurímac, con cumbres elevadas como el Salkantay y el Pumasillo;
- La cadena del Vilcanota, con el Ausangate como pico más importante y más alto del departamento;
- La cadena de Paucartambo, de dimensiones menores que las dos anteriores.
Además, el Cusco posee alineamientos de montañas de menor elevación y de características más locales como las “serranías residuales”. Su origen se encuentra en el desgaste de la antigua altiplanicie andina, el cual fue causado por la vigorosa erosión que alcanzaron los ríos debido al gran levantamiento andino. Las dos serranías más importantes son: Vilcabamba, que encierra al valle del Cusco y cuya cumbre más importante es el Huanacaure; y las Montañas del Cusco, al norte, cuyo pico más elevado es el Pachatusan.
Como en toda la región andina, los ríos principales y sus afluentes han elaborado profundos valles y cañones. Los más importantes han sido formados por los ríos Urubamba, Apurímac y Paucartambo. Por ejemplo, el valle del Urubamba presenta gruesos rellenos aluviales en su piso, asiento de una densa población dedicada a la agricultura. Por debajo de los 2 000 metros sobre el nivel del mar, el Urubamba ha formado un profundo y estrecho cañón que, hacia las cercanías de Machu Picchu, alcanza su mayor majestuosidad y belleza, presentando un raro paisaje de meandros. Debido a la gran diversidad de pisos altitudinales, el departamento tiene una gran variedad de climas y paisajes, lo que influye poderosamente en la agricultura y la distribución de la población.
Marcopata, camino a Camanti.
Hidrografía
Los principales ríos que drenan el territorio cuzqueño pertenecen a la cuenca del río Urubamba, llamado Vilcanota en su curso superior, el cual constituye el eje principal del sistema; su mayor afluente es el Paucartambo. El río Urubamba se encajona en cierta parte de su recorrido en un sitio llamado Cañón de Torontoy, punto en el que ha sido posible aprovechar el desnivel del río para obtener la fuerza hidráulica alimentadora de la Central Hidroeléctrica de Machu Picchu. Al salir del cañón, las aguas se unen con las procedentes del valle de La Concepción, cuyo sistema comprende 23 grandes afluentes que forman valles y quebradas como Lares, Lacco y Acobamba.
Otros ríos que cruzan el territorio cuzqueño provienen de la hoya del Madre de Dios, como el Marcapata, el Cosñipata, el Chirimayo, el Tirama y el Pilcopata. También son importantes los ríos de la cuenca del Apurímac, al oeste, como el Ene, el Tambo y el Santo Tomás. Todos estos ríos y sus afluentes forman en algunos tramos de su curso unos profundos cañones fluviales; entre ellos, los más importantes son el denominado pongo de Mainique y el cañón de Machu Picchu, ambos formados por el Urubamba.
Por otro lado, las lagunas más importantes son las de Huacarpay o Lucre, Langui-Layo, Sibinacocha y Muina.
Medio ambiente
A pesar de que existen disposiciones preventivas, se producen con frecuencia incendios forestales en sectores de ceja de selva y en la punas. La explotación selectiva de bosques tropicales y la deforestación realizada para abrir nuevas áreas a la agricultura son, asimismo, fuente de considerables problemas ecológicos.
[1] Farenheith
[2] Fahrenheith